El sábado, en una extraordinaria vuelta fuera de programa, Lewis Hamilton consiguía romper, después de 7 Grandes Premios, la hegemonía absoluta en clasificación que mantenían los piltos de Red Bull. Tan al límite fue esa mágica vuelta que Hamilton tuvo que parar su motor cuando volvía a las boxes para que quedara suficiente gasolina para el análisis de combustible de la FIA. Hamilton terminó empujando su coche por la pista mientras saluda al público.
10.000 $ de sanción por no cumplir con el tiempo máximo estipulado en el reglamento para regresar a boxes después de terminar la calificación les debió parecer más que razonable a Mclaren a cambio de conseguir partir desde la primera plaza al día siguiente.

Tras Hamilton, Webber y Vettel colocaron sus dos Red Bull (con el compuesto más duro de neumáticos, al contrario que el resto de los 10 primeros con la excepción de Kubica) por delante de Fernado Alonso cuyo Ferrari, sin llegar al nivel de británicos y austriacos, se mostró a un nivel mucho más alto que el mostrado en Turquía. La sanción a Webber por sustituir su caja de cambios, permitió al asturiano salir desde la 3ª plaza y por la zona limpia.
La salida no tuvo problemas en las primeras posiciones, pero no se puede decir lo mismo de la parte media y trasera del pelotón: Vitaly Petrov se saltó la salida y empujó a De la Rosa fuera de pista en la primera curva, mientras Massa, que realizó una gran arrancada desde la 6ª posición, se tocaba con el Force India de Liuzzi y tenía que entrar en la priemera vuelta para reparar su coche.
Por delante, Hamilton y Alonso paraban en la vuelta 7 (los neumáticos superblandos se degradaban muy deprisa) entrando a la vez en boxes. En el duelo de mecánicos los italianos se impusieron a los británicos y el asturiano salía emparejado, pero por delante, de Hamilton del pit-lane. El británico imponía la impresionante velocidad punta de su Mp4/25 y, con la ayuda de Buemi que tapó (en ese momento era el líder de la carrera) a Alonso antes de parar en boxes, superaba al Ferrari.

El duelo no acababa ahí: Hamilton volvía a detenerse para cambiar ruedas en la vuelta 25. Alonso tenía dos vueltas para rodar con aire limpio e intentar salir por delante de Lewis. La primera vuelta cumplió y en la segunda el Lotus de Trulli (al que iba a doblar) le obstaculizó e impidió que pudiera recuperar el liderato.
Por detrás, Button, con una espléndida gestión de sus ruedas, se había colocado a espaldas del F10 de Alonso mientras los Red Bull (con unos neumáticos que nunca les fueron bien durante todo el fin de semana y con problemas en el cambio para Vettel) no podían seguir a los tres de cabeza.
De nuevo problemas con un doblado (y la endiablada velocidad del Mclaren) llevaban a Alonso a perder la 2ª plaza en favor de Button.
Mclaren firmaba así su tercer doblete de la temporada, segunda victoria consecutiva para Lewis Hamilton (que se aúpa al liderazgo del campeonato de pilotos) y presenta la que es, actualmente, la candidatura más fuerte para el campeonato.

De la Rosa tuvo que abandonar por la rotura del motor de su Sauber mientras Alguersuari finalizó 12º (tras un Michael Schumacher que firmó una carrea para olvidar) con una estrategía de neumáticos distinta a la de su compañero de equipo y que se mostró menos acertada (Buemi finalizó 8º)
Las miradas están puestas ya en Valencia, donde Ferrari debería presentar una importante evolución de su coche que les permita luchar en mejores condiciones por la cabeza de la carrera.

Viendo las prestaciones de Mclaren en los dos últimos Grandes Premios y el potencial de Red Bull ¿serán suficientes esos cambios para que el Cavallino pueda presentar batalla?










